22/2/2012

Huesca.- En cuestión de una década, y casi sin darnos cuenta, los niños han cambiado las fantasías de los cuentos o la diversión a pie de calle por los juegos virtuales de las videoconsolas, pasando horas y horas solitarios y sedentarios en el sofá. El miedo, la desconfianza y una sensación de inseguridad, real o inducida por los padres o medios de comunicación, incita a los ciudadanos a replegarse en sus casas, en zonas privadas, cerradas y vigiladas. De esta forma, el espacio público se ha visto reducido a su mínima expresión y, el centro comercial y las autopistas han pasado a ser indispensables para el fenómeno de urbanización de la ciudad.
Estos cambios de vida o rutina y de las costumbres de los niños es algo que alerta a muchos expertos y que en algunas ciudades se han propuesto modificar para ofrecerles una infancia mejor. Un claro ejemplo de esta concienciación es la capital altoaragonesa, que ya está centrada en el proyecto “Ciudad de los Niños y las Niñas”, cuyo objetivo es modificar aspectos de la ciudad para adaptarla a los más pequeños.
Imaginemos una ciudad donde todos los niños puedan jugar en la calle, donde puedan ir solos al colegio o pasar el tiempo con un balón. Estos son algunos de los objetivos que se han marcado desde el Ayuntamiento de Huesca y que pretenden conseguir a medio y largo plazo. Son conscientes de que es un proceso lento en el que todas las partes deben estar implicadas pero que con el esfuerzo de todos puede tener sus frutos. Y es que una ciudad donde se ven niños que juegan y pasean solos por las calles es una ciudad más segura, no sólo para los niños, sino también para todos los ciudadanos. Los protagonistas de esta nueva ciudad renovada son los niños y las niñas, pero también requiere la concienciación e implicación de todos, ya sean los miembros del Consistorio, los ciudadanos o los distintos colectivos, todos deben estar concienciados de este cambio y comprender que los más pequeños tienen la necesidad de salir.
Fano, ciudad pionera
“Ciudad de los Niños y las Niñas” es un proyecto impulsado por el pedagogo italiano, Francesco Tonucci, que se realizó por primera vez hace más de diez años en la localidad italiana de Fano y que en la actualidad ya se ha implantado en aproximadamente 200 ciudades o barrios de todo el mundo. Esta iniciativa propone una nueva filosofía de gobierno, adoptando a los niños como parámetro de valoración, de proyección y de cambio de la ciudad. Además, critica la forma en que las ciudades están estructuradas y aconseja que estén planificadas pensando en los niños. Y es que para Tonucci, un adulto sano es el resultado de un niño que ha jugado mucho y ha tenido autonomía.
Concretamente, en la capital altoaragonesa es un trabajo paralelo entre el Ayuntamiento y el grupo de Investigación e Innovación Interdisciplinar formado por la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de la Universidad de Zaragoza. Un proyecto aprobado en marzo de 2011 por unanimidad de todos los partidos políticos y en el que están implicados los ciudadanos y colectivos oscenses.
Huesca para niños
En Huesca la iniciativa empezó a hacerse realidad cuando el 21 de octubre de 2011 el Ayuntamiento de la capital altoaragonesa recibió la visita del propio creador del proyecto. En este encuentro que Francesco Tonnuci mantuvo con la corporación municipal y representantes de los centros escolares manifestó la necesidad de escuchar a los niños y niñas para recibir las aportaciones de lo que ellos entienden como el modelo ideal de ciudad. Y además, Tonnuci advirtió a la alcaldesa, Ana Alós, de los problemas y obstáculos que encontrará a lo largo de este camino pero aseguró que con el trabajo y el esfuerzo es posible superarlos.
Según explica el promotor y pedagogo, “en la actualidad estamos viviendo un conflicto entre los niños y los padres porque los más pequeños piden más autonomía y más libertad pero, al mismo tiempo, los padres piden más control y más vigilancia”. La alcaldesa Ana Alós manifestó a Tonnuci su convencimiento de que esta iniciativa supondría la transformación total de la ciudad de Huesca y expresó su deseo de hacer una capital desde los ojos de los niños, con los niños y para todos los oscenses, ya sean mayores o pequeños.
Pre-proyecto
Hasta el momento se han visitado doce colegios de la capital altoaragonesa y la implicación de éstos ha sido casi completa, a falta de la confirmación de dos centros escolares. También se han mantenido distintas reuniones con asociaciones de la ciudad y con el personal del Consistorio para acercarles la iniciativa e iniciar así el proceso de cambio y concienciación. De esta forma, los distintos colectivos han podido conocer de qué forma pueden estar involucrados para que el proceso de transformación de la capital altoaragonesa sea más fácil. La técnico de Juventud e Infancia, María Ángeles Seito, ha sido una de las personas encargadas de proponer la adhesión a este proyecto y asegura que “hasta el momento han visto muchas sonrisas y caras iluminadas porque los mayores recuerdan cómo fue su infancia y cómo la disfrutaron, y los pequeños imaginan cómo les gustaría que fuese su propia ciudad”. Además, para Seito la respuesta de los niños fue preciosa porque todos están dispuestos a participar y aportan ideas muy sensatas.
Consejo y laboratorio
En el proyecto de la “Ciudad de los Niños y las Niñas” existen dos órganos diferenciados, por un lado está el Consejo y por otro el Laboratorio. El Consejo está formado por dos niños y niñas de cada colegio, que cursan quinto y sexto de primaria, y que participarán en representación de sus compañeros del centro para poner en común las ideas que cada uno de ellos vayan aportando. Posteriormente, en el Laboratorio, se da forma a estas ideas propuestas por los representantes. Este grupo de trabajo estará formado por niños y niñas pero también por adultos, entre ellos, personal de la universidad y técnicos de Ayuntamiento que intentarán que todas las propuestas sean viables y puedan desarrollarse.
Según la concejal de Relaciones Institucionales y Cooperación al Desarrollo, Antonia Alcalá, el siguiente paso será la constitución del Consejo y ésta está prevista para el mes de febrero. Este primer encuentro servirá de toma de contacto y aquí se empezarán a recoger las primeras aportaciones que, según las ideas que vayan surgiendo, unas requerirán de más tiempo hasta su puesta en marcha y otras podrán ver la luz más pronto. La idea es que los temas que se trabajan sean realistas, viables y fáciles pero interesantes, afirma Alcalá.
“Por ejemplo, el proceso de peatonalización del centro es esencial para que los niños puedan ir solos al colegio, es una pieza básica del puzzle. Por lo que podemos decir que este proyecto “Ciudad de los Niños y las Niñas” está ligado al Plan de Movilidad que, al mismo tiempo, se está llevando a cabo en la capital del Alto Aragón”, admite Alcalá. Indudablemente, si hay menos vehículos o el centro de Huesca está cortado al tráfico sería mucho más fácil que los niños puedan bajar solos a la calle y jugar allí con sus amigos, asegura Alcalá.
Desde el consistorio se muestran muy concienciados con este proyecto que con esfuerzo, ganas y dedicación esperan llegar al máximo consenso posible entre todas las partes para no defraudar a los más pequeños y conseguir que la vida de todos los oscenses y, más concretamente de los niños y niñas, sea más fácil, saludable y feliz. Gracias al proyecto “Ciudad de los Niños y las Niñas”, con la ayuda de los más pequeños, las ciudades se vuelven más amables, recuperan espacios públicos, zonas peatonales y para bicicletas, refuerzan la seguridad frente al miedo o resuelven problemas de tráfico porque lo que es bueno para la infancia lo es para todos.
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